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Actualizado: 12 ago

EL RENACER DEL PAJONAL DE PEROLANI: CIENCIA Y RESTAURACIÓN MÁS ALLÁ DE LA SIMPLE REFORESTACIÓN

Por: Corazón del Bosque

Coroico, Bolivia, junio 2026

En los Yungas bolivianos, una región afectada por la deforestación Corazón del Bosque busca marcar una diferencia. El desafío se encuentra en el Pajonal de Perolani, un ecosistema degradado que hoy demuestra qué solo plantar árboles no es suficiente para recuperar el bosque. Frente a la reforestación convencional, en Perolani se presenta un modelo de restauración ecológica integral, un proceso que busca devolverle la vida, las interacciones y el alma a un suelo degradado.

Un bosque que resurge de las cenizas

Arropada por el cálido paisaje yungueño, Perolani es una comunidad del municipio de Coroico donde habitan alrededor de 70 familias dedicadas principalmente a la agricultura. Tras sufrir sucesivos incendios, una extensión crítica de aproximadamente 42 hectáreas quedó reducida a un pajonal estéril, una tragedia ambiental que provocó la pérdida de biodiversidad, la degradación de los suelos y el secuestro de vitales ojos de agua. Sin embargo, desde 2025, la comunidad de Perolani asumió el reto de revertir este daño; con el acompañamiento técnico y científico de Corazón del Bosque, se han propuesto devolverle la vida al bosque y restablecer de raíz sus funciones ambientales.

La comunidad de Perolani se prepara para una jornada de Reforestación. 5 de diciembre de 2025
La comunidad de Perolani se prepara para una jornada de Reforestación. 5 de diciembre de 2025

Más que árboles: El tejido de interacciones ecológicas

La reforestación tradicional suele limitarse a introducir árboles en masa, una práctica que muchas veces fracasa debido a la falta de adaptación de las especies, al desconocimiento del terreno o finalmente porque no se hace seguimiento al área reforestada, dejando a los nuevos árboles a su suerte. La restauración ecológica, en cambio, opera bajo un entendimiento profundo del área. No se trata de crear un conjunto estático de plantas, sino de reconstruir la funcionalidad de un ecosistema vivo. 

"Un bosque no es solo un conjunto de plantas; es un conjunto de complejas interacciones entre la flora, la macro fauna, los insectos, el suelo y el agua",  Johan Rechberger, Investigador de Corazón del Bosque. 

Para Perolani, el primer paso ha sido identificar un "bosque de referencia", es decir, el ecosistema meta al que se aspira llegar. La ciencia analiza factores bióticos y abióticos clave como los flujos de agua, la humedad del sitio y el potencial de regeneración natural. El objetivo final no es solo que la vegetación crezca, sino recuperar los procesos vitales de la biodiversidad: la polinización y la dispersión de semillas mediante el retorno de la fauna nativa.

Diseñar el paisaje según el suelo

La restauración en Perolani destaca por su implementación científica y su diseño adaptado al terreno, arrojando datos y estrategias diferenciadas:

    • Estrategia para el Pajonal Puro (solo paja): En estas zonas la radiación es extrema. Colocar árboles de bosque de forma directa garantiza su muerte. La estrategia científica consiste en generar primero un estrato arbustivo pionero que provea la sombra y humedad necesarias, además de usar especies clave para atraer dispersores de semillas, polinizadores y recuperar la materia orgánica del suelo.

    • Estrategia para Zonas con Chusi (sombra): Al contar con una cobertura vegetal previa y protección solar, estos sectores permiten la introducción directa de núcleos con diversas especies arbóreas nativas del bosque yungueño, como por ejemplo el nogal (Juglans boliviana) o el incienso (Clusia spp.).

    • La Fenología como base: Monitorear cuando los árboles nativos producen semillas viables ha permitido romper un vacío histórico de información en los Yungas.

    • Vivero Único en su Clase: El proyecto cuenta con el único vivero especializado en la multiplicación en masa de especies nativas de los Yungas, desarrollando protocolos de germinación inéditos para la región.


Ciencia integral para el territorio y la comunidad

Este esfuerzo de restauración científica no está aislado. Forma parte de una visión macro de zonificación que incluye activamente a las comunidades como parte del ecosistema. A través de la investigación de conectividad ecológica, se identifican los bosques críticos cercanos a las poblaciones humanas para proteger sus ojos de agua. El trabajo desarrollado en el pajonal de Perolani, tiene posibilidades de escalar y replicar a otros territorios yungueños, como Coripata donde Corazón del Bosque está ampliando su cobertura de acción.

La gráfica muestra una excelente adaptación de las especies pioneras
La gráfica muestra una excelente adaptación de las especies pioneras

Los datos del monitoreo de los primeros meses son alentadores, destacando la sobrevivencia de 91% de plantas. El crecimento promedio en altura está liderado por las especies pioneras, como la Chilca blanca (Baccharis dracunculifolia) con 49 cm. Con un crecimiento moderado tenemos a las plantas de Chilica (Raulinoreitzia crenulata, Negrillo (Viburnum seemenii) y Achiotillo (Alchornea triplinervia) (17–25 cm) dato importante considerando las condiciones del pajonal. Las cuatro especies restantes crecieron menos de 5 cm, estas últimas se tratan de especies arbóreas cuyo crecimiento es previsiblemente más lento. Aunque algunas plantas han perdido hojas, se puede evidenciar el crecimiento de rebrotes y nuevas hojas. 


Un horizonte verde y optimista para los Yungas

“A futuro hay que cuidar, porque no ha sido fácil subir los plantines, ha sido un día sacrificado. Como hemos plantado, también tenemos que, a partir de ahora evitar este tipo de incendios” Nestor Zapana López, Secretario General de la Comunidad Perolani, Gestión 2025.

La evolución positiva en el Pajonal de Perolani es un faro de esperanza para la conservación en Bolivia. Demuestra que cuando la ciencia, la multiplicación de especies nativas, la colaboración y el respeto por el territorio se unen, la naturaleza responde con una resiliencia asombrosa. Perolani ya no es solo una llanura de paja expuesta al sol; se está transformando en el laboratorio vivo que inspirará la recuperación de los bosques yungueños. 

 
 
 

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